PODIUM TRAVEL · HISTORIAS DE PISTA· 

Interlagos: historia, leyendas y emoción hasta la última vuelta

Pista de Interlagos

Categoría Fórmula 1 · Fecha 16 octubre 2026 · Tiempo de lectura 3 min

Un circuito entre dos lagos, una victoria inolvidable de Senna y un campeonato que cambió de dueño en segundos. Bienvenidos a uno de los escenarios más intensos del automovilismo.

¡Largaron!

Se apagan los semáforos, los autos se lanzan hacia la primera curva y las tribunas contienen el aire. En Interlagos, esa escena tiene un peso especial: por este asfalto pasaron triunfos que hicieron llorar a todo un país y finales que todavía se discuten entre fanáticos.

Para disfrutarlo no hace falta saber de motores ni memorizar resultados. Conocer algunas de sus historias alcanza para mirar la pista con otros ojos. Porque viajar a una carrera también es llegar a un lugar donde pasaron cosas extraordinarias.

Un hombre cuenta su historia

Interlagos está en la zona sur de São Paulo. Su nombre remite a la ubicación de la región entre las represas Billings y Guarapiranga: literalmente, entre lagos. Mucho antes de recibir a las estrellas de la Fórmula 1, el lugar formó parte de un proyecto de urbanización impulsado por el ingeniero Louis Sanson.

El autódromo se inauguró el 12 de mayo de 1940. Su trazado original rondaba los ocho kilómetros y aprovechaba las subidas y bajadas del terreno. Esa relación con el paisaje le dio una personalidad que todavía forma parte de su encanto. [1] [2]

«Recreación ilustrativa inspirada en los primeros años del automovilismo brasileño; no es una fotografía de archivo»

La llegada de la F1: primero el ensayo, después el Mundial

En 1972, Interlagos recibió una carrera de Fórmula 1 que no otorgaba puntos para el campeonato. El debut mundialista llegó en 1973, y tuvo el desenlace que soñaban las tribunas: ganó el brasileño Emerson Fittipaldi. Repitió en 1974; en 1975, el triunfo quedó en manos de otro piloto local, José Carlos Pace. [3] [4]

Ese apellido explica el nombre oficial del circuito: Autódromo José Carlos Pace, adoptado en 1985 como homenaje al piloto, fallecido en 1977. Interlagos es el nombre popular; ambos identifican al mismo lugar. [1]

1990: una nueva etapa, la misma intensidad

Después de los años en los que el Gran Premio se disputó en Río de Janeiro, la Fórmula 1 regresó a Interlagos en 1990. El circuito había sido reformado y acortado. Alain Prost ganó aquella edición que abrió una nueva etapa para São Paulo. [1]

El trazado actual mide 4,309 kilómetros. Combina la famosa S de Senna con un sector interior sinuoso y una subida hacia la parte final de la vuelta. En pocos kilómetros, obliga a cambiar de ritmo una y otra vez. [4]

1991: el día en que Senna pudo ganar en casa

Ayrton Senna ya era campeón del mundo, pero todavía le faltaba algo enorme: una victoria en el Gran Premio de su país. En 1991 parecía tenerla al alcance, hasta que la caja de cambios de su McLaren empezó a fallar.

Con las últimas vueltas en sexta marcha, la lluvia agregando dificultad y Riccardo Patrese acercándose, Senna consiguió llegar primero. El esfuerzo físico fue tremendo. La emoción al terminar y el podio quedaron como imágenes imborrables de su carrera.

Para entender el vínculo entre Brasil, Senna e Interlagos, esa victoria es un gran punto de partida. Hay triunfos que se recuerdan por el resultado; este también se recuerda por todo lo que costó conseguirlo. [5]

 «Casco amarillo de competición junto a guantes, en una escena de homenaje a Senna».

2008: ganar la carrera no alcanzó para ganar el título

Felipe Massa hizo lo que necesitaba: ganó en Interlagos, frente a su público. Pero el campeonato también dependía de Lewis Hamilton, que debía terminar al menos quinto para asegurarse su primer título.

En la última vuelta, sobre una pista mojada, Hamilton superó a Timo Glock y alcanzó esa quinta posición. Massa se quedó con la victoria; Hamilton, con el Mundial. Dos resultados, dos emociones completamente distintas y una definición que llevó la tensión hasta los últimos segundos. [6]

Una pista para mirar hasta el final
Las subidas y bajadas, las curvas enlazadas y la posibilidad de lluvia forman parte de la identidad de Interlagos. Su historia recuerda algo que cualquier fanático conoce: hasta que no cae la bandera a cuadros, todavía puede pasar de todo. [7]

De conocer su historia a vivirlo desde la tribuna 

«Recreación inspirada en el clima de competición de 2008; no reproduce una escena documental».

Después de conocer estas historias, la S de Senna deja de ser solo una curva y la recta principal deja de ser solamente el lugar de la largada. Cada sector se conecta con una carrera, un piloto o una emoción.

¿Te imaginás viviendo Interlagos en persona? Te acompañaños a organizar el viaje según la experiencia que buscás: alojamiento, entradas y, cuando lo necesites, vuelos y traslados. Escribinos a @podium_travel y empecemos a pensarlo juntos.

¿Querés que armemos tu viaje a medida?

Contanos cuándo, con quién y a dónde querés ir, y nos ocupamos del resto.

Seguí leyendo

Seguinos en nuestras redes

Ideas, destinos y novedades para tu próximo viaje.

© 2026 Mil y Un Viajes Mágicos. Todos los derechos reservados.

¡Escribinos!